Es una burla que el Gobierno quiera recortar el calendario escolar 2025-2026. Ahora resulta que el Mundial de fútbol o el calor valen más que la educación de los niños. Tenemos un rezago educativo terrible y, en lugar de recuperar tiempo perdido, la SEP improvisa y nos quita días de clase. No se vale que jueguen así con el aprendizaje de los alumnos.
A los padres de familia nos dejan colgados. No hay planeación y parece que no saben el caos que causan en los hogares cuando cambian las fechas por puro capricho político. La Presidenta Sheinbaum debe poner orden: la educación no es una estrategia de comunicación ni un adorno para el Mundial, es un derecho constitucional que se debe respetar.
Exigimos un calendario serio, completo y que piense en los niños, no en la tele. Ya basta de ocurrencias que solo afectan a los que menos tienen y a los padres que trabajamos diario. ¡Primero las aulas y después los estadios!
Referencias: